Total: 728


Abridor:
Artífice encargado de la fabricación de troqueles y cuños. Antiguamente platero. Denomínase igualmente GRABADOR

Abrillantador:
Compuesto químico utilizado en el pulido de los cospeles, con el propósito de impregnarlos superficialmente para abrillantarlos.

Acanalado:
Dícese de la moneda que presenta en su canto un pequeño surco o canal en el centro del mismo. Es a veces fabricado como medida de seguridad para así evitar su falsificación.

Acero:
Aleación de hierro con una pequeña cantidad de carbono. En la industria de la amonedación se usa para fabricar matrices, punzones y troqueles, que debidamente templado adquiere gran dureza y elasticidad. Haciéndose inoxidable se utiliza también para su amonedación.

Achocar:
Acomodar las monedas de canto en forma de pila, para su mejor transporte.

Acordonar:
Imprimir el adorno o leyenda en el canto de la moneda, para impedir su cercén.

Acrimotense:
Dícese de una moneda de gran circulación en Catalunya entre los ss. XII y XV, acuñada por los condes de Urgell en Agramunt (municipio español perteneciente a la provincia de Lleida). Y por extensión las acuñadas por Luis XVI.

Acuñación:
Término que se refiere a la fabricación de la moneda; se dice así por emplearse en el proceso cuños cuyos tipos quedan impresos en el cospel destinado a la amonedación.

A grandes rasgos, la moneda se acuña a martillo desde que fué inventada entorno al año 640 b.C. hasta incluso más allá del siglo XVI.

En 1551, técnicos alemanes inventan un procedimiento por lo cual se aplanaba y estiraba metal en un ingenio hidráulico laminador provisto de dos rodillos cilindros en paralelo, y luego se aplicaba la impronta sobre el metal con el mismo procedimiento. Los ingenios hidráulicos fueron implantados en Segovia en 1585, habiendo sido previamente establecidos en otras 13 cecas en Alemania, Inglaterra, Francia, Austria, Eslovaquia, Rumania, Suiza y Polonia. A finales del siglo XVI se inventa otros tipos de prensas, como la taschenwerk (rocker press) que se utiliza en cecas pequeñas por todo Europa. La prensa de volante, dibujada por Leonardo da Vinci, comienza a extenderse hacía mediados del siglo XVII y se implanta en Madrid Sevilla hacia 1700, en las cecas de Indias entre 1732 y 1769, y en Segovia en 1772. A veces se usaba dos y hasta tres diferentes técnicas simultáneamente en algunas cecas.

Todas las cecas del mundo que sobrevivieron la centralización de los gobiernos adoptaron las prensas automáticas de acuñación a partir de mediados del siglo XIX, y hoy hay modelos que puedan acuñar hasta 800 monedas por minuto.


Acuñación a martillo:
Sistema de fabricación de monedas que consistía en la impresión en el cospel de los motivos grabados en los cuños de anverso y reverso. Uno de los cuños, generalmente el de anverso, era fijado a un banco, y el otro cuño de reverso, era sostenido por un operario. Se colocaba el cospel o flan entre los dos cuños, y un segundo operario golpeaba el cuño con una maza o martillo quedando estampados los motivos de estos en la moneda.

Las antiguas casas de moneda en Europa hasta mediados del siglo XVI (antes de la mecanización) eran básicamente talleres artesanales donde casi todo el proceso de la fabricación de la moneda se llevaba a cabo con un mínimo de herramientas y en un único local, que se llamaba la hornaza. Esta sala era relativamente pequeña y dirigida por un hornacero, o capataz de hornaza, que era una especie de empresario autónomo que aportaba operarios y herramientas, recibiendo un porcentaje sobre el volumen de acuñaciones para cubrir sus gastos y ganancias.

El local de la hornaza se dividía en cuatro espacios contiguos pero bien diferenciados, que por orden de tamaño eran los siguientes: 1. La hornaza propiamente dicha, donde se hacía la fundición del metal, el aplanamiento del metal con martillos, recorte de cospeles con tijeras y recocimiento. 2. El portal, donde se llevaba a cabo la acuñación de los cospeles con martillos, o sea la amonedación. 3. Recinto de blanquición, donde se daba un lavado químico a los cospeles antes de ser acuñados. 4. Oficina de talla, donde se producían los punzones y se grababan los cuños o troqueles necesarios para acuñar la moneda.

Debido a su naturaleza artesana, la hornaza no llegaba a tener más de 40 operarios y normalmente muchos menos, para poder mantener el control de la calidad y productividad. Cuando no bastaba con una hornaza, se multiplicaba el número de ellas, teniendo cada una un capataz que disfrutaba de su propia autonomía. La Casa de Moneda de Sevilla dispuso de 15 hornazas en 1556, cuando se estaban acuñando cerca de 100.000 kilos de plata y oro cada año, siendo en aquella época la ceca de mayor producción de todo el mundo.

Con la mecanización de las cecas, cada operación del proceso se llevó a cabo por un operario especializado, y en su propio departamento, formando una cadena de producción similar a las modernas fábricas industriales de hoy. Este adelanto mecanizador comenzó en Augsburgo, Alemania, cerca de 1550 y llegó a Segovia en 1583, estando mecanizadas apenas otras 6 o 7 cecas centroeuropeas por aquel entonces.


Acuñación a rodillo.:
El sistema de acuñación a rodillo (molino o molinillo) consistía en la estampación de los motivos de la moneda en una lámina de metal (riel) al hacerla pasar entre dos cuños-rodillos en los que estaban grabados anverso y reverso de la moneda y que eran accionados mediante un sistema de ruedas hidráulicas, por tracción humana o animal.

A pesar de la gran dificultad que suponía hacer coincidir los diseños de ambos rodillos, por este método se fabricaban piezas de gran calidad, que resultaban perfectamente redondas y con un grabado completo de los motivos en ambas caras de la moneda.

La acuñación a rodillo por ingenio se efectuó de la misma manera que la laminación de los rieles. El ingenio fue idéntico al de laminación, excepto que ambos rodillos iban conectados al molino para girar sincronizados y iban grabados con el diseño de la moneda: el anverso en un rodillo y el reverso en el otro. Tras el ultimo paso de estiramiento o aplanado del riel, se volvía a recocer y posteriormente blanquecerlo, antes de pasarlo por el ingenio de acuñación. Era muy importante que los dos cuños de rodillo estuvieran calibrados con exactitud, para que el anverso y el reverso coincidieran en la tira de metal. Cualquier error aumentaba la cantidad de cizalla, ya que las impresiones defectuosas eran inútiles y no eran recortadas.


Acuñación con prensa de volante:
Sistema de fabricación de monedas utilizando un volante.

Un volante o volante de acuñación es una prensa o máquina que sirve para acuñar la moneda. Está compuesto de un husillo, dos brazos y dos bolas de plano al fin de ellos, una pieza que llaman sortija que une por medio de una muesca a la que llaman ranura, el husillo y la caja superior en que está puesto el cuño de arriba o superior; de unos ramales para que tire el trabajador; de unas tablas por donde sube y baja la caja superior y que tienen también un encaje o ranura por donde están enranuradas con el cuerpo del volante y de un cepo donde cae la moneda acuñada.

El primer volante fue inventado alrededor de 1508 por un artista florentino, Bramante, para acuñar medallas. 30 años más tarde, un compatriota suyo, Benvenuto Cellini, acuñó monedas con esta técnica y dejó una descripción completa de la prensa que construyó. Pero los primeros volantes no tenían la fuerza necesaria para acuñar más que pequeñas piezas. Ya entrado el siglo XVII, se comienzan a instalar volantes más grandes en París y Londres y en 1700 en Madrid.

El volante se construía en bronce y estaba formado por una gruesa y maciza peana o zoclo unida a dos pilares o piezas verticales que formaban la caja, castillo o armazón de la máquina y que estaban unidos entre sí por dos o más puentes o piezas horizontales. En el centro de cada una se abría un agujero circular torneado, dispuestos todos ellos verticalmente coincidiendo con el centro de la peana. Por dichos agujeros, deslizándose bien ajustado por gargantillas de bronce, subía y bajaba un husillo, accionado en la parte superior por un largo brazo horizontal, o balancín, en cuyos extremos iban colocados grandes bolas de plomo. En el centro de la peana existía una maceta o pieza metálica sobre la que se ajustaba uno de los troqueles, que quedaba fijo. Sobre él, se colocaba el cospel. El otro troquel era móvil, descendía con el husillo, y la fuerte presión de ambos acuñaba a la vez las improntas de anverso y reverso de la moneda.

Había volantes de varios tamaños, los más pequeños o de medio cuerpo, eran accionados por el propio monedero; los grandes, o de cuerpo entero, precisaban al menos tres hombres, dos de ellos para hacer girar el balancín, tirando de gruesas cuerdas de cáñamo, y el otro para colocar los cospeles acordonados sobre la maceta, y retirarlos ya convertidos en moneda. Por mucha prisa que se dieran sus compañeros en rotar el balancín, entre los descensos del husillo, el monedero o acuñador tenía tiempo de retirar la moneda y colocar un nuevo cospel. Dado que el rebote del mismo daba un momentáneo descanso a quienes lo movían, les era posible adoptar un ritmo rápido de trabajo, que aumentó muchísimo la velocidad de acuñación.


Acuñación con prensa moderna:
Sistema de fabricación de monedas utilizando una prensa automática.

Con la creación de la máquina de vapor, se inventaron otros tipos de prensas automáticas que se acoplaban con poleas a un árbol lo suficiente largo y fuerte como para accionar varias prensas a la vez. Aunque antes se habían hecho intentos para motorizar los volantes, las primeras prensas del tipo moderno comenzaron a aparecer en 1817 con el modelo "knucle press" diseñado por Ulkhorn, que llegó a ser muy común en las casas de moneda de Europa y todo el mundo con más de 550 prensas vendidas. En 1830 Thonallier fabricó una versión modificada de la prensa Ulkhorn, que se llegó a construir en Barcelona por la Maquinista Terrestre y Marítima en 1841. Taylor fue otro modelo comercializado a partir de 1853, apareciendo como Taylor and Challen Ltd. más tarde. Otros modelos incluían prensas construidas y comercializadas por Morgan Orr and Company, James Watt, etc. Todas estas prensas tenían sistemas de alimentación automática de cospeles.


Acuñación desplazada:
En ocasiones los cuños se colocan sin coincidir exactamente con el cospel. Así cuando el troquel del anverso, el del reverso o ambos, golpean un cospel fuera de su centro se causa un desplazamiento en la impronta, reproduciendo sólo una parte del grabado de la moneda, en la que aparece una zona en forma de media luna mostrando el cospel liso. El canto de las monedas muy descentradas por ambas caras siempre es liso. Las descentradas por una sola cara tienen el canto normal o irregular, raramente liso.

Acuñación floja:
Dícese cuando una moneda o parte de la misma está deficientemente grabada. Es relativamente frecuente en el reverso de las onzas españolas.

Acuñación girada:
También llamada "moneda con reverso girado". II Las monedas están acuñadas tradicionalmente para que el anverso y reverso estén alineados en una rotación de 180 grados (aunque algunas están diseñadas para que al ser giradas coincidan, recibiendo entonces el nombre de "coincidente"). Las coincidentes pueden recibir también el nombre de "reverso medalla".

A veces las monedas no tienen el anverso y reverso colocados como se pretendía al diseñarlas y son acuñadas con esta deficiencia, siendo un error buscado por los coleccionistas y para señalar su falta de coincidencia con el tipo original, se medirá con un trasportador de ángulos. Considerando que el máximo es 180 grados y las medidas intermedias se dirán si son a la izquierda o derecha del eje vertical. Considerando los 360° y midiendo siempre en el sentido de las agujas de reloj. Los numismáticos utilizan el reverso para denominar esta variedad, aunque pudiera ser perfectamente el anverso el girado, pero dado que se debe usar un dato fiable para valorar su giro, se parte de un anverso centrado. Solamente puede presentarse en el anverso este giro, cuando la moneda dispone de leyenda en su canto, porque partiendo de este dado podremos decir, sin miedo a equivocarnos si presenta girado su anverso o reverso.


Acuñación incisa:
Error de acuñación al interponerse otro cospel o una moneda acuñada entre el troquel y el cospel en el momento de la estampación, es causa de que la moneda ostente una incisión parcial hendida, sin señal de grabado, y casi siempre se produce en el anverso. Generalmente este error produce como consecuencia, el anverso descentrado y canto irregular en las monedas de canto estriado. En las de leyenda en el canto, además del anverso descentrado causa virola saltada. Una acuñación incisa no es nunca una doble acuñación.

Acuñación incusa:
Son las que erróneamente han sido acuñadas en profundidad en vez de en relieve, por haberse interpuesto una moneda ya acuñada entre el troquel y el cospel en el instante mismo de la estampación, sirviendo impropiamente de troquel la moneda interpuesta, la cual actúa de cuño positivo o punzón imprimiendo sobre la nueva pieza un dibujo en negativo.

La acuñación incusa siempre se produce por una sola cara e invirtiendo la posición de los troqueles, es decir, el dibujo o grabado del anverso sobre el reverso o viceversa. Por ello la efigie o el escudo están siempre en las dos caras, una en relieve (normal) y la otra en profundidad (incusa), total o parcial.

La acuñación incusa en monedas con doble acuñación y de troqueles invertidos se presentan, con anverso normal y el reverso con el anverso incuso.


Acuñación por molde:
Sistema muy rudimentario de fabricar monedas, usado relativamente hasta hace poco, donde se vierte metal entre dos moldes, donde previamente se han grabado un numero determinado de la moneda que se va a reproducir. Destacamos que China, aunque muy desarrollada artesanalmente y artísticamente, no acuñó monedas con medios mecánicos hasta 1889, pues allí, aunque se produce monedas desde antes de la era cristiana, la técnica era siempre la del vertido de metales fundidos entre moldes, tal y como se practicaba hasta hace muy poco tiempo en algunas regiones africanas, por ejemplo en Marruecos.

Acuñación por una sola cara:
Se dice de las monedas en las que una cara está perfectamente acuñada y la opuesta está virgen de acuñación, por ausencia de troquel o por la introducción de dos cospeles juntos en la cuna de acuñación.

Acuñación póstuma:
Son las que se realizan tras la muerte de un rey o soberano, con los mismos cuños que se venia usando antes de su óbito Sírvanos como ejemplo las 5 Pesetas de Alfonso XII de 1885 (*18-87 MP M), este Rey fallecido el 25 de Noviembre de 1885 y dos años después se seguían usándose sus cuños e incluso se modificaban la fecha efectiva de las monedas.

Acuñador:
Oficial de una ceca, encargado de la acuñación.

Acuñar:
Imprimir y sellar una pieza de metal por medio de un cuño o troquel, para convertirla en moneda. A lo largo de la historia se han aplicado diferentes técnicas para realizar esta operación. Las primeras monedas se realizaron mediante la introducción de metal fundido en un molde. Aparecen luego las primeras piezas acuñadas a martillo, este método, que habrá de aplicarse desde época griega hasta el siglo XVI, consiste en disponer una pieza de metal calentada entre dos troqueles, uno situado en la parte inferior y otro en la superior, este último es golpeado a martillo y se imprime la moneda. Hacia el siglo XVI se introduce la acuñación a molino. Se trata de dos cilindros dispuestos uno encima del otro que llevan grabados en hueco los tipos de anverso y reverso de las monedas, y entre las cuales se introduce una lámina de metal. Al accionarse los cilindros mediante una manivela, quedan grabadas en la plancha las improntas de la moneda y no queda más que recortarlas. En este mismo siglo aparece también otro método, que es la acuñación por balancín. Se trata del mismo sistema mecanizado de la acuñación a martillo. Hacia 1850 aparece el torno mecánico, del cual arrancan las complicadas máquinas modernas para la acuñación de monedas.

Adarga:
En heráldica. Escudo de forma ovalada.

Adarme:
Antigua medida española de peso equivalente a 1,797 gramos.

Adiestrado:
En heráldica. Figura colocada a la derecha de la figura principal.

Afinador:
Oficial de una ceca, encargado de la afinación del metal.

Afinar:
Separar el metal puro de la escoria en el crisol.

Afrontados:
En heráldica. Figura que se hayan de frente.

Agio:
Ganancia que se obtiene del cambio de moneda.

Agnus dei:
Moneda de vellón con mezcla de plata, que hizo labrar el rey don Juan I y Juan II de Castilla. En una cara tenía una Y coronada y en la otra, el cordero de San Juan Bautista.

Agrio:
Metal de deficiente aleación, que promueve un agrietamiento sobre todo en la plata.

Águila:
Moneda de oro española que tenía en el reverso un águila.

Agujas de toque:
Agujas o barritas de oro o plata de diferente ley que utilizan los ensayadores para comprobar, por comparación, en la piedra de toque la pureza del metal empleado para la acuñación. Suelen agruparse en instrumentos en forma de estrella o de llavero y, a veces, llevan la marca del ensayador, como signo de propiedad.

Agujero:
Perforación intencionada en una moneda para utilizar esta como colgante o bien para cercenar y así tener de esta forma una merma en su peso y el beneficio para quien practica este indigno arte.

Ajustador:
Persona encargada de ajustar el peso y medidas establecidas en la ordenanza monetaria.

Ajustar:
Dar a la moneda en su acabado, el peso legal que dispone la ordenanza monetaria.

Alabeada:
Dícese de la moneda que no tiene todo su contorno en el mismo plano.

Alabiada:
Moneda o medalla que por no estar bien acuñada presenta labios o rebaba.

Albar:
Operación de volver la moneda a su color natural de su metal, llevada a cabo por el blanquecedor.

Albertín:
Moneda de oro, con valor de dos tercios de ducado, acuñada en los Países Bajos por los archiduques Alberto e Isabel (1598-1621). También se emitió el doble albertín.

Alcalde:
Encargado del buen funcionamiento de la Casa de la Moneda.

Aleación:
Dícese a la unión de varios metales por fusión, usados para la fabricación del metal con el que se batirán posteriormente las monedas.

Alfonsina:
Moneda acuñada en tiempo de Alfonso el Sabio. Moneda de oro de valor de 25 pesetas del reinado de Alfonso XII y de Alfonso XIII. Perteneciente o relativo a alguno de los reyes españoles llamados Alfonso.

Alisado:
Operación que consiste en igualar y regularizar la superficie interior del molde después de la extracción del modelo. Mediante el alisado se eliminan las rugosidades y asperezas producidas por el modelo en la arena de molde. La operación se efectúa con ayuda de gubias, espátulas y alisadores.

Almodis:
Los mancusos o moneda de oro de Ramón Berenguer I (1035-1076), casado en terceras nupcias con Almodis o Adalmus, hija del conde de la Marca, del Lemosín, de la que tuvo a Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II.

Alpaca:
Aleación compuesta por zinc, cobre y níquel, que le hace tener un color y brillo parecido a la plata. En los catálogos se suele representar con el símbolo ALP. Muy utilizado por los falsarios para sustituir a la plata, en una composición de cobre, zinc y níquel, a veces se sustituía el zinc por estaño.

(Sinónimo de Metal Blanco, Plata Alemana, Plata Níquel)


Aluminio:
Metal aislado por vez primera por el químico danés H.C. Oersted. Las primeras monedas emitidas en este metal fueron acuñadas en 1906 en Inglaterra con destino al protectorado “East África & Uganda”. Su color es blanco plateado, muy ligero y su símbolo químico es AL.

Amadeo:
Moneda de plata de cinco pesetas con el busto del rey Amadeo (1871-1873). En 1871 fue proclamado como rey constitucional Amadeo I, perteneciente a la casa de Saboya e hijo del monarca italiano Víctor Manuel II, pero su reinado tan sólo duro dos años. La muerte por atentado del General Prim, alma del movimiento contra la reina Isabel II y principal impulsor de su reinado, hizo que este presentara su renuncia al trono el 11 de Febrero de 1873. Aunque existen monedas de 25 y 100 Pesetas en oro, de 900 milésimas, de 24 mm. de diámetro y 8 gramos y de 35 mm. de diámetro y 32,25 gramos respectivamente, ambas son consideras PRUEBAS.

Amonedar:
Transformar en moneda los metales.

Anacrónica:
Moneda que por error o cambio de fecha, ensayador, etc., es anómala dentro de la serie a que pertenece.

Anagrama:
Véase MONOGRAMA.

Anepígrafa:
Es aquella moneda que no porta ningún tipo de leyenda o inscripción.

Anillo:
Herramienta de acero, componente del sistema de labiado que se utiliza para conformar el canto en el cospel.

Anómala:
Moneda a la que una irregularidad de su cuño o troquel, la hace distinta a la serie a que pertenece

Anónima:
Moneda que no tiene el nombre del soberano o autoridad que la mandó acuñar, ni otro dato que permita conocer su origen

Antoniniano:
Moneda de plata y después de vellón que acabó por reemplazar al denario durante la decadencia del Imperio romano.

Anular:
Moneda en forma de anillo, de origen asirio.

Anverso:
Cara o lado principal de las monedas o medallas, destinado por regla general a la presentación de los tipos iconográficos más importantes, bustos de reyes, de gobernadores o de personas a cuya memoria se dedica la serie. Esta clasificación, de tipo cualitativo, tiene una tradición tan antigua como la propia historia de la moneda, ya que desde las primeras manifestaciones griegas puede advertirse una diferencia entre reverso y anverso, donde se presentaba a los dioses o símbolos de la ciudad que emitía la moneda

Apartador:
Oficial real que había en las casas de moneda de Nueva España y se encargaba de supervisar las operaciones que se ejecutaban para extraer el oro sacado de su mena para obtenerlo completamente puro.

Apreciar:
Aumentar el valor o cotización de una moneda en el mercado de divisas.

Aquilatador:
Balanza de pequeñas dimensiones, utilizada para examinar y medir los quilates de un metal o moneda.

Ardite:
Moneda de vellón y cobre labrada principalmente en Cataluña.

Argentario:
Antiguamente, jefe de los monederos.

Argentino:
Divinidad romana que presidía la acuñación de las monedas de plata. Que suena como la plata o de manera semejante.

Arienzo:
Cuarta parte de la onza aragonesa.

As:
Moneda romana de bronce. Unidad desde los inicios de su amonedación Los primeros ases se conocen como "as signatum" y "as librarum", este último de gran tradición. Igualmente existen ases ibéricos de acuñación hispánica, naturalmente con influencias romanas. Los ases son de bronce, y en el numerario romano fueron sustituidos como unidad a efectos reales por el denario de plata aparecido en el año 211 A.C. De peso variable hasta que se le fijó el de una libra, después se le minoró el peso, pero conservando su valor de 12 onzas

Asociación numismática:
Organización de expertos, grupo de personas que se unen con el fin de estudiar las monedas, ampliar sus conocimientos e intercambiarlas. Editan con este fin libros, catálogos, revistas especializadas, circulares, etc.

Aumentada:
Moneda que una vez salida a la circulación ha sufrido un aumento de su metal en el propio país emisor o en otro que se la ha apropiado formando parte de su numerario. También se le llama claveteada.

Áureo:
Moneda romana, del Bajo Imperio, especialmente acuñada por los emperadores romanos, de oro y de gran importancia. Equivalía a 25 denarios. Moneda de oro española emitida en tiempos del Rey Fernando III, el Santo.

Auténtica:
Moneda que se entiende acuñada oficialmente en la época de su emisión, llamada también genuina.

Avivado:
Operación consistente en pulimentar una pieza metálica pasándola por un disco de paño flex)ble impregnado con un abrasivo de grano muy fino.

Avivar:
Repasar los grabadores las planchas o clichés con un buril muy fino.

Azófar:
Aleación de cobre y cinc. Véase LATÓN.

Azogue:
Metal líquido, imprescindible para el beneficio del oro y plata, llamada también cinabrio y generalmente conocido por el nombre de mercurio.