La Ceca de Córdoba



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Córdoba
Córdoba
C superada por hoja o corazón
1663
1664



Reseña histórica


Córdoba ya había acuñado moneda durante la época romana, visigoda, andalusí y después de la Reconquista en los siglos XIV y XV. Pero no había sido incluida en la Pragmática emitida por los Reyes Católicos en Medina del Campo el 13 de junio de 1497 por lo que había dejado de acuñar moneda. No obstante mantenía la esperanza de su designación como ceca como nos indica el presbítero Pedro Díaz de Ribas en su libro "Las antigüedades y excelencias de Córdoba", del año 1625, al hablar sobre el cobre y la plata de las minas de la provincia diciendo:

«Si ya tuviéramos ventura de que se armaran ingenios para labrarlas... por tan justas razones la Católica Majestad de nuestro Rey Philippo IIII que de nuevo se establezca en esta ciudad la casa de la moneda».

La orden para la construcción de la Real Casa de la Moneda de Córdoba es una consecuencia de la gran cantidad de moneda falsa de vellón que había en circulación en ese momento, y como medida correctora, la Corona, el 30 de octubre de 1661, ordena que toda la moneda fuese batida a molino, para lo cual, se equiparon con los ingenios precisos las cecas activas, además de fundar otras nuevas, entre ellas la de Córdoba.

Se nombra a D. Diego Fernando de Argote y Mesa como Superintendente de la fundación de la Real Casa de la Moneda de Córdoba y el 5 de noviembre de 1661 dio libranza de 722 reales que valen 24.548 maravedís a Fray Juan Bautista del convento de S. Pablo de Córdoba para que viese los ingenios de Granada y Sevilla y hacer un estudio para instalar los nuevos molinos de Córdoba.

En 1 de diciembre de 1661 se dio libranza de 1.300 reales para ver los ingenios de Granada a los maestros de obra Pablos de Ginestal y Juan Francisco Hidalgos y vueltos a Córdoba estudiaron la posibilidad de si se podía hacer la Real casa de la Moneda en el Molino de Martos en el río Guadalquivir.

Esta idea no prosperó y el «7 de Diciembre de 1661 se dio libranza a D. Diego de Góngora Pineda y Vacarico de 13.000 reales de vellón que valen 442.000 maravedís para la compra de la casa de las Carretas en la colación de S. Nicolás de la Villa, linde con las casas que llaman del Olivo y con las que vive doña Micaela Ramírez, y la plazuela de las casas del marqués de Priego y la calle real del huerto de los Bañuelos».

Dicha casa se compró para labrar en ella «la Real Moneda» en cuatro molinos y la carta de venta pasó y se otorgó ante Juan de Mesa, escribano público de Córdoba. Los molinos a instalar serían por lo tanto de «sangre», es decir, con un sistema de energía a base de tracción animal.

Durante los años 1662 y 1663 se construye la nueva fábrica y se instalan cuatro molinos, los cuales empezaron a emitir moneda de vellón el 5 de marzo de 1663 y solamente trabajaron durante 20 meses en este material ya que nunca acuñaron en plata ni en oro. El 17 de octubre de 1664 la serie de vellón fue suspendida y en 1665 sus molinos fueron desmontados y enviados a la fábrica de Sevilla en 12 carretas el 30 de noviembre de 1665.

La mayor parte de las monedas emitidas en la ceca de Córdoba, fueron de 16 maravedís durante el año 1664, y en menor cantidad en el año 1663. Las monedas de 8, 4 y 2 maravedís, también se acuñaron en esta ceca aunque en un número muy reducido. La marca de ceca es una hoja o corazón, lleva una C, indicativo de la ceca de Córdoba, y como ensayador aparece normalmente la letra T y menos frecuente una S.

Al estar tan poco tiempo activa esta ceca, su existencia fue olvidada y las monedas acuñadas en ella se atribuyeron de forma dudosa a la fábrica de Toledo. Estaba tan perdido su recuerdo que D. Teodomiro Ramírez de Arellano en su libro "Paseos por Córdoba" de los años 1873-1877 al tratar sobre la Administración de Hacienda y la plazuela de la Moneda dice que tenía este nombre debido «... a la que se guardaba en aquel edificio de muy antiguo, propiedad del Estado, y no por haber estado allí la fábrica...»

Fueron los trabajos de Antonio Orol y Glenn Murray durante el año 1990 en el Archivo de Simancas sobre los documentos del Tribunal Mayor de Cuentas, legajos 890 y 891 y el legajo 10.556 del Archivo Histórico de Córdoba los que indicaron su existencia y posteriormente se pudieron aclarar las características de las monedas acuñadas en la ceca de Córdoba.


Estado actual


El edificio Casa de la Moneda ya no existe y la configuración de la zona ha cambiado drásticamente, por lo que no se podía establecer la ubicación exacta. En 2006, Rafael Frochoso publica las deducciones de su ubicación. Para determinar el lugar exacto donde estuvo la Real Casa de la Moneda, estudió los documentos del Archivo de Simancas y los del Archivo Histórico Provincial de Córdoba, mas los del Archivo Municipal de Córdoba y del Archivo Parroquial de S. Nicolás de la Villa. Los documentos que principalmente han conducido a la localización de la casa de las Carretas, la cual fue derribada para construir la Real Casa de la Moneda, han sido los padrones domiciliarios y de armas del Archivo Municipal de Córdoba.

La Casa de la moneda tenía fachada a tres calles: a la Plaza de la Moneda, a la calle de los Limones (actualmente llamada de Góngora) y a la calle del Huerto del Águila (o del Vidrio que de ambas formas se llama a esta calle y que ahora es del conde de Robledo). El nombre de Plaza de la Moneda a veces se cambia por el de la Plata como vemos en el detalle de la zona de S. Nicolás de la Villa en el primer plano de Córdoba del año 1811. En el año 1765 los padrones municipales indican que este edificio se dedicaba a la Administración de Rentas Generales y en el año 1793 a la Administración de Rentas del Tabaco y Provinciales.

Después de la desamortización del año 1836, el convento de monjas de S. Martín que tenía fachada a la plaza de la Moneda, pasó a ser propiedad del Ayuntamiento en 1838 el cual determinó su demolición en 1840 y con el espacio liberado de construcciones se hizo la remodelación del área y la construcción del paseo del Gran Capitán, desapareciendo por este motivo la Plaza de la Moneda, de la cual sólo ha permanecido como testigo la fachada posterior de la colegiata de S. Hipólito.



Según las indicaciones de García Verdugo, la superficie de los terrenos de Hacienda eran aproximadamente 4.700 metros cuadrados; de ellos 2.793,9 continúan perteneciendo al edificio de las oficinas. Posteriormente se parcela el huerto y el jardín del edificio ocupado por las Oficinas de Hacienda y los solares resultantes son sacados a subasta pública el 13 de agosto de 1881.

En el año 1902 se hace el proyecto de un nuevo edificio en su solar para la construcción de una nueva Oficina de Hacienda y Palacio de Justicia más una Escuela Pública. De esta forma se consigue la alineación de la fachada con el nuevo trazado de la calle del Gran Capitán. En las fotos la nueva oficina de Hacienda ya construida.

Este edificio se mantuvo operativo hasta que fue sustituido por el actual de la Delegación de Hacienda del Paseo del Gran Capitán número 8. Primeramente fue revertido al Estado, procedente del Ayuntamiento de Córdoba, mediante escritura pública del 5 de junio de 1976. Las obras se inician el 30 de diciembre de 1977, haciéndose la recepción definitiva el 5 de mayo de 1982.



Vemos como desde que se realizó la compra de la casa de las Carretas en 1661 para la construcción de la Real Casa de la Moneda de Córdoba este lugar ha permanecido dentro de la administración dedicado primero a la fabricación de moneda y posteriormente hasta la actualidad como delegación de Hacienda.


Información reproducida o adaptada de las siguientes publicaciones y/o libros: La Real Casa de la Moneda de Córdoba 1661-1665. Su apertura, cierre y transformación. (Rafael Frochoso). NVMISMA 250.

Tipo de acuñaciones

PeriodoOroPlataCobre
Felipe IV1621-1665

Fuente: eNumismatic (José David Rodriguez Soage).

Maestros de Ceca y Ensayadores

MarcaPeriodoNombres
S1663Simón de Tapia
T1663-1664Simón de Tapia

Fuente: Glosario de Maestros de Ceca y Ensayadores. (Josep Pellicer i Bru), 1997.
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